sábado, 10 de mayo de 2008

REIKI

El Reiki es una técnica de transferencia de energía curativa por imposición de manos. La palabra Rei (universal, sin límites) Ki (energía vital) es japonesa, así como esta técnica, pero la práctica de transferencia de energía para la sanación viene de tiempos muy remotos. Es la energía de la que han hablado muchas religiones y culturas, con nombres como «prana» para los hindúes, «maná» para los kahunas, «energía bioplásmica» para los investigadores rusos, y «chi» para los chinos.

El Reiki tiene como propósito recobrar el estado natural y perfecto de los seres, equilibrando las desarmonías tanto en el cuerpo como en la mente. Es por esto que el Reiki ha sido reconocido como una terapia holística que, al mismo tiempo, ayuda al desarrollo espiritual de cada persona que recibe la energía de la más alta dimensión.

El Reiki se transmite de una forma muy sencilla y su aplicación es muy fácil de aprender. Todas las personas están capacitadas para aprender a canalizar la «energía vital», contrariamente a la creencia de que hay que tener cualidades especiales para volverse un buen sanador con Reiki. De hecho, cualquier persona puede poner las manos sobre otra y ayudarle a acelerar su proceso de sanación transfiriéndole energía magnética de su propio cuerpo. Pero con las iniciaciones en los distintos niveles de Reiki, se capacita al alumno para canalizar la Energía Universal, participando en un método antiguo para elevar las vibraciones de sus cuerpos físico y etérico a niveles vibracionales más altos, abriendo unos canales y centros energéticos llamados chakras.

La sanación que se consigue con el Reiki es profunda e integral y va dirigida a sanar la enfermedad desde el origen. Reiki no se centra en la eliminación de los síntomas, sino en encontrar la causa de la enfermedad para sanarla totalmente e impedir que nuevos síntomas se manifiesten debido a la misma causa.

Cada terapia con Reiki está dirigida al Yo Superior de cada persona, para que utilice la energía en aquellos asuntos que necesite resolver con más urgencia. Esa energía va también dirigida por los guías de cada individuo, para su propio crecimiento personal, y lleva luz a los asuntos espirituales de cada persona.

Equilibrio de cuerpo y mente:

La relajación es uno de los efectos que más se suele notar después de recibir una terapia de Reiki, sin embargo se trata sólo de una sensación superficial. Reiki trabaja en las capas más profundas del ser, llegando a resolver enfermedades que están en el plano físico, en el plano mental e incluso enfermedades que aún no se han manifestado en el cuerpo, que pueden ser eliminadas con un tratamiento de Reiki.

Los efectos de sanación con Reiki generalmente producen una armonización completa y multidimensional en las distintas esferas del ser humano, transformándolo y desarrollándolo interiormente.
Dr. Antonio Moraga Rodríguez

Lo inesperado del 2025

  En tiempos de cambios se necesita escuchar o conectar con la intuición.  Mercurio en Piscis representa la mente intuitiva, escuchar música...