domingo, 28 de agosto de 2011

PURIFICACION A LA LUZ DEL SOL


También la luz solar del mediodía, cuando el sol esta mas alto y brilla con mayor fuerza, tiene un efecto purificador, capaz de eliminar o borrar informaciones extrañas. Esto se debe a que esta luz posee una mayor proporción de rayos UVA. La luz matinal o del atardecer, poco antes de ponerse o de caer el sol, tiene un efecto más bien recargador, debido a su elevado número de radiaciones infrarrojas.

Este método de purificación no se puede aplicar a muchos tipos de piedras, puesto que algunas de ellas pueden empalidecer una vez expuestas directamente a la luz del sol (amatista, fluorita, cuarzo rosa, entre otras) o incluso a desintegrarse completamente. Las piedras preciosas y los minerales se forman a partir de la profundidad, de la oscuridad de la tierra, y por esta razón el color de algunas piedras no resulta resistente frente a la fuerte influencia de la radiación solar. Pero para una piedra concreta, este método resulta el único que funciona por ejemplo: el ámbar. El ámbar es una resina fósil. A su sustancia orgánica se adhieren de forma más persistente informaciones que a otras piedras “minerales”. El método de purificación mas apropiado en el caso del ámbar seria lavarlo primero bajo un chorro de agua y finalmente colocarlo al sol del mediodía. Durante 3 a 4 horas al sol y repetir por varios días seguidos.

Bendiciones de Luz Cristalina,

Sylvia Rodríguez

sábado, 27 de agosto de 2011

PURIFICACION EN SAL

El segundo método de purificación es la sal. La sal es una sustancia cuyas propiedades purificadoras y depurativas le ha conferido a lo largo de los años un reconocimiento elevado en todas las culturas. Desde hace milenios se utiliza para repeler influjos negativos, eliminar la insatisfacción y determinadas patologías. Todo esto no es otra cosa que la liberación de informaciones “adheridas”.

La sal posee esta cualidad, pues ella misma se forma a partir de un largo proceso de purificación y depuración. Además, su estructura cristalina, propia de un mineral cubico, se caracteriza por un orden extremo, así como una composición equilibrada: el acido y la base se unen en la sal en una proporción 1:1, a estos factores cabe agradecer que la sal limpie de una forma mucho mas exhaustiva y rápida que la amatista. La información que nos quiere transmitir es: ¡Purifícate y depúrate!.
Para limpiar piedras de esta forma debemos colocar la piedra sobre un cristal de sal seco o sobre una sal marina. No es preciso hacer nada mas, puesto que la información de la sal actúa de manera penetrante. Después de permanecer una o dos horas en la sal, las piedras se han purificado totalmente. Pero no deben estar más de tres o cuatro horas, ya que la sal podría tener un efecto energéticamente lixiviante, de tal forma que es importante que controle el tiempo de purificación.

Se recomienda tener mucho cuidado cuando utilicemos agua salada. En la literatura especializada se considera como un buen método de limpieza de piedras, ya que el agua salada es un depurador tan eficaz como la sal seca. Sin embargo, debemos considerar que el agua salada ataca químicamente a muchas piedras.
Las consecuencias pueden ir desde una pérdida de brillo en la superficie hasta una cristalizaciones de sal en las fisuras y poros de la piedra, pasando incluso por una porosidad elevada y una desintegración parcial de la sustancia mineral. Podemos concluir que el agua salada tan solo está indicada en la limpieza de piedras duras y químicamente resistentes. Además les recomendamos tener especial cuidado con ciertas recetas que circulan en la literatura especializada que aconsejan añadir vinagre al agua salada, ya que la acidez del vinagre todavía aumenta más la agresividad de la mezcla.

Debido a que el contacto directo con la sal seca conduce en algunas piedras que su superficie se vuelva roma o a que esta se seque. Para una mayor seguridad las piedras deberían colocarse previamente en pequeños cuencos de cristal, los cuales a su vez se introducen en otros cuencos mayores con sal formando por así decirlo una “cama de sal” y que impiden el contacto directo con esta. El efecto de la sal es capaz de atravesar el cristal. También podemos cubrir con pañuelos blancos los recipientes que contienen la sal y sobre ellos colocar las piedras. De esta forma también actúa la sal de una manera lo suficientemente penetrante.
La limpieza en sal es aconsejable sobre todo cuando las informaciones extrañas se caracterizan por ser especialmente “tenaces” y no pueden eliminarse con otros métodos.

Bendiciones de Luz Cristalina,
Sylvia Rodríguez

martes, 9 de agosto de 2011

PURIFICACION SOBRE AMATISTA

  Enumeramos cada uno de los métodos mas importantes:


Purificación sobre amatista
La amatista consigue que nos liberemos de determinadas adherencias. Esta sensación la experimentamos en el momento en el que la amatista nos ayuda a despojarnos de la tristeza y la preocupación y a encontrar la paz interior. O también cuando nos ayuda a dejar ciertos vicios o ambiciones y nos permite sentirnos mas libres y recuperar de nuevo nuestra autoestima.

Su lema sobre la información de limpieza es el siguiente: “Termina con la ataduras y libérate de todo lo que te oprima”. Esto se refiere tanto a nosotros mismos, cuando dependemos demasiado de algo, al igual que a aquello que se adhiere a nosotros sin querer despegarse. La amatista trae consigo la liberación y por esta razón es muy apreciada por muchas órdenes monacales y por muchas religiones. No es casualidad que adorne los anillos de algunos obispos católicos.
En animales (superación de experiencias traumáticas) y también en plantas (eliminación de parásitos) la amatista surte efecto, incluso en piedras: es precisamente esa información la que induce que la amatista consiga liberar piedras de muy diversos tipos de información extraña que se adhiere a ellas. Debido a que produce la liberación de esa “adhesión”, no resulta relevante de que tipo de información extraña o de que piedra se trate.

Para proceder a la limpieza con amatista debemos colocar las piedras a tratar sobre una drusa de amatista. La energía que se desprende de las puntas del cristal penetra en la piedra contaminada y la irradia con la “información de limpieza” de tal manera que todas las informaciones extrañas desaparecen. Si anteriormente la piedra ha sido lavada bajo un chorro de agua, la limpieza con amatista no es necesario que se prolongue más de dos a tres horas. En el caso de no haber sido posible ese lavado previo (por ejemplo en prendas) el mínimo preciso de tiempo es de 8 a 12 horas. Puede durar incluso algo mas, aquí no es válido el concepto “demasiado tiempo”.
En la próxima edición continuamos con el tema.
Bendiciones de Luz Cristalina,

Sylvia Rodríguez

Lo inesperado del 2025

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